NUMERO 104 - Septiembre 2017

En el Arte también existen las historias de vida


"Me voy a la cama desnuda para imaginar que estás aquí"

                                                                        Camille Claudel (1864 – 1943)

Se amaban con ardor y pasión pero también eran dos personalidades muy fuertes y ambiciosas.

Precisamente su pasión por el arte lo llevó a conocer a esa pequeña que, según sus propias palabras, fue la mujer de su vida: Camille Claudel. De grandes y llamativos ojos verdes, la joven se convirtió en la musa del artista,  quien, sin embargo, fue incapaz de convertirla realmente en su única mujer, llevándola a perder por completo la cordura.

            El arte los unió: ella también era una prometedora escultora, aunque es cierto que ha pasado a la historia por ser la amante de Auguste Rodin y no tanto  por su obra. A sus veinte años logró el apoyo de su familia para comenzar a trabajar en el taller en el que también estaba el que más tarde sería, además de su mentor, su amante.
Fueron años en los que ella pudo desarrollar sus dotes, pese a que en la época el hecho de ser mujer minaba sus expectativas. Pero aquello que más pesó sobre sus hombros fue  la tormentosa relación con Rodin. Él, hombre casado, nunca se planteó dejar a su esposa, al igual que tampoco quiso hacerlo con la otra amante estable que ya tenía hacía tiempo. Ni el hecho de que Camille quedara embarazada hizo que el artista cambiara de opinión.

Los celos, un  aborto y las constantes degradaciones y presiones terminaron por romper su relación. Todas las rupturas tienen algo de desgarrador. Todas arrancan algo que considerábamos  nuestro, diseccionando para siempre una parte de nosotros cual terrible mutilación Cuando llegamos a tal estado, y somos conscientes de ello, se puede apoderar de nosotros la ira, el desprecio o la venganza. Pero, en otras ocasiones, caemos presos de la desesperación y no nos importará humillarnos, suplicar e implorar por no perder lo que amamos....

Además de su alumna fue su amante, su compañera y hasta su rival en el arte.
¿Quién tomaba más del otro en esas influencias paralelas? Ambos bebían el uno del otro la inspiración de su arte... prolongando, en el mármol o en el bronce, esa vibración que los unía como amantes. (Continuará en Parte II)

 

A pesar de compartir quince años de sus vidas, no es fácil  hallar una fotografía de los dos juntos. Camille Claudel, durante los últimos años de relación con Rodin comenzó a desarrollar un ambivalente amor-odio por el escultor, al que acusaría de tratar de apoderarse de sus ideas para crear sus propias obras o, incluso, de tratar de robarlas de su taller, síntomas del desequilibrio mental que comenzaba a afectarla 

 

Breves detalles biográficos

Camille Claudel

Camille Anastacia Kendall María Nicola Claudel (Fère-en-Tardenois, Aisne, 8 de diciembre de 1864 - Montdevergues, Vaucluse, 19 de octubre de 1943)

Una vez rota su relación con el escultor, entra en su vida Claude Debussy, pero también él está unido a otra mujer, con lo que su estado emocional no hace más que empeorar.

Su situación económica se complicó y, al poco tiempo, empezaron a aflorar muestras de problemas mentales en ella. Se volvió paranoica e insistió en que Rodin la quería destruir y que la perseguía. Al no entregar las obras, empezó a tener inconvenientes con las galerías. El problema no era que no las realizara, sino que una vez acabada la escultura, la destruía a martillazos. Comenzó a sentir miedo; apenas comía por temor a ser envenenada.

Camille llegó a escribir En el fondo, todo eso surge del cerebro diabólico de Rodin. Tenía una sola obsesión: que, una vez muerto, yo progresara como artista y lo superara; necesitaba creer que, después de muerto, seguiría teniéndome entre sus garras igual que hizo en vida”.

En diciembre de 1905, Camille realiza su última gran exposición. A partir de ahí, su crisis se agudizará. El 3 de marzo de 1913, muere su padre y el 10 de marzo la internan, primero, en el sanatorio de Ville-Evrard y, luego, en Montdevergues, manicomio del cual, a pesar de su recuperación y ruegos a su hermano Paul, nunca saldrá. ¡Pasó sus últimos treinta años en ese sanatorio, años en los que estaban prohibidas las visitas y la escultura! El 19 de octubre de 1943, Camille muere sola en el sanatorio de Montdevergues, sin apoyo familiar ya que su madre y su hermana continuaron juzgando su forma de vida, y su hermano Paul estaba lejos.

 

Fotografía de Camille Claudel trabajando en su taller, esculpiendo en mármol. Desde 1893 ya estaba trabajando ella sola en el taller  tratando de alejarse de Rodin porque temía que la sombra del prestigio de su maestro ahogara su propia obra.

 

 Auguste Rodin 

Auguste René Rodín, nació en París (París, 12 de noviembre de 1840-Meudon, 17 de noviembre de 1917); fue un escultor francés contemporáneo de la corriente impresionista.

El público se había acostumbrado a verlo fotografiado junto a los personajes más famosos de la época. Al morir, en 1917, nombró heredero de todas sus obras, no a su hijo o a sus parientes, sino al Estado, para que las reuniese en un museo donde todos pudieran verlas libremente.

 

 

 

Cuando le rechazaban una obra, Rodin aceptaba las críticas tranquilamente, sin inmutarse. Volvía a llevar la estatua a su estudio, y se sentía feliz al poder contemplarla a gusto. Estaba convencido de que su arte, en el que creía profundamente, acabaría por imponerse. Y no se equivocaba: en los últimos años de su vida, Rodin llegó a ser casi el símbolo de la escultura francesa.

 

Detalle de la obra de portada:  L´age mûr o La madurez donde Camille Claudel representa a la juventud, simbolizada en la figura suplicante a la derecha, que trata de retener al hombre que se ve arrastrado por la edad. Pero la obra tiene otra lectura, la que refleja el drama que estaba viviendo Camille, la separación de Rodin. Ella era la joven que de rodillas trata de no perder a Rodin que, sin embargo, es arrebatado por otra figura que representaría a Rose Beuret, la compañera de Rodin, desde hacía décadas, y a la que se negó a abandonar por el amor de Camille. Ella nunca  superaría esta pérdida de su amor… y su mente se rompió.


 


 

1

María José Goás es oriunda de La Plata. Se ha desempeñado como docente en Artes Visuales, Historia del Arte y Diseño Industrial en numerosas Instituciones de su ciudad natal y en el Atelier de las Artes que fundó en el año 1984. Por su actividad en Investigación, Gestión Cultural y Producciones Visuales interviene como colaboradora y panelista en Convenciones Nacionales e Internacionales desarrolladas en diversas Universidades del país. mariajosegoas.g@gmail.com