Obras maestras del Arte universal y la Medicina

 
 
La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca

Por Carlos Guido Musso (*)

 
 

 

 
 
 

Obras maestras del Arte universal y la Medicina: La vida es sueño de Pedro Calderón de La Barca (1600-1681)
Universal Art Masterpieces and Medicine: Life is dream, by Pedro Calderón de la Barca (1600-1681)


Argumento

El rey de Polonia, Basilio, había encerrado a su hijo Segismundo en una torre, desde su nacimiento, porque un oráculo le había predicho que sería un rey despótico. Encerrado en su celda, e ignorante de la razón de su cautiverio, el único contacto que Segismundo tenía con el mundo era un vasallo llamado Clotaldo, a quien se le había encomendado su cuidado
y educación. Un día, una mujer llamada Rosaura entabló, por azar, conversación con Segismundo. El rey, enterado de lo sucedido, decidió hacerle una prueba a su hijo: luego de drogarlo, haría que al despertar creyese que era el rey de Polonia y evaluaría así su actitud como soberano. De ser la de un hombre justo, lo confirmaría en el trono, pero, de comportarse como un tirano, volvería a drogarlo para luego encerrarlo y hacerle creer que los días de su reinado habían sido un mero sueño. A poco tiempo de despertar, Segismundo se comportó cruelmente. Basilio decidió entonces regresarlo a su prisión.
Sin embargo, el pueblo de Polonia, al enterarse de que poseía un príncipe heredero, organizó una revuelta y lo liberó. Segismundo, entonces, armó un ejército y derrotó a su padre. Luego, el príncipe, recapacitando sobre su pasada conducta, adoptó una actitud conciliadora frente a Basilio, quien lo legitimó como el nuevo rey.

Las ideas directrices del texto se representan en los fragmentos seleccionados en el cuadro 1.

 

Análisis de las ideas directrices

El conocimiento de la naturaleza humana es fundamental para un adecuado ejercicio de la labor médica asistencial, desde el momento que dicha naturaleza se ve directamente involucrada en la interacción del médico con sus pacientes y con sus colegas.
Precisamente los tres tópicos principales de esta obra: la sombra, la libertad y lo ilusorio de la realidad, tratan aspectos fundamentales de la misma: la sombra es el nombre con el cual Jung designó el lado oscuro del hombre, representado por los aspectos más arcaicos de la
especie, como la agresividad. Sin embargo, de la sombra provienen también elementos positivos tales como la fuerza instintiva, la vitalidad y la capacidad creadora. Es por ello que su represión desmedida se consigue siempre a expensas de un menoscabo de aquellas facultades. El conflicto entre la sombra y el ego se expresa por medio de una fuerte represión ejercida por éste sobre la sombra la cual queda circunscripta al inconsciente desde donde regresa bajo la forma de reacciones violentas, o sentimientos negativos proyectados sobre otros. La salida ideal de este conflicto consiste en la asimilación de la sombra, en
su domesticación, y el primer paso, en ese sentido, consiste en reconocer su presencia y aceptarla. Hallaremos nuestra sombra en nuestro humor, en nuestros actos fallidos, y en aquellas situaciones ante las cuales reaccionemos desmedidamente, tanto a favor como en contra, así como también en los defectos o virtudes que detectamos con facilidad en los otros y que, sin embargo, creemos que jamás seremos capaces de poseer ya que en estos casos el otro funciona como una suerte de espejo proyectivo. Dado que el encuentro con la sombra no es casual ni puede ser impuesto, sino que, por el contrario, debe ser expresamente buscado, resulta entonces indispensable para la concreción de este proceso, el ejercicio del libre albedrío. La temática de la sombra la hallamos en muchas otras producciones de la cultura occidental, tales como el mito del minotauro, El extraño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde de R. Stevenson o La naranja mecánica de A. Burguess.
Pero Calderón va por más cuando incursiona en el tópico que le da título a su obra: La vida es sueño. Hay aquí una clara alusión a la alegoría de la caverna de Platón, en la cual éste compara  la interpretación humana del mundo con la situación en la que se encontrarían un grupo de esclavos encadenados desde su nacimiento en el interior de una oscura caverna. Desde ésta, sólo pueden percibir las sombras de las cosas del mundo exterior, sombras a las que interpretan como las cosas reales del mundo. Si alguno de ellos pudiera alcanzar el exterior, comprendería la diferencia entre las cosas y sus sombras. Las cosas del mundo son
categorías linguísticas, meros juegos del lenguaje, ya que en el mundo real no hay cosas sino hechos; por ejemplo, donde interpretamos que la sombra de Segismundo lo impulsa a asesinar, en realidad, alguien muere por su causa. No hay nada malo en los sueños (ficciones lingüísticas) sino que lo malo son los sueños que se creen, o aquellos que no se creen sueños o, bien expresado en términos de la alegoría de  la caverna, sería el lenguaje, las sombras visualizadas las categorías lingüísticas y la fuga de la caverna un imposible. 

Conclusión
La lectura de La vida es sueño, de Calderón de la Barca, representa una excelente oportunidad para comprender aspectos esenciales de la naturaleza humana, tales como su lado oscuro, su sed de libertad y lo arbitrario de sus interpretaciones.

Bibliografía recomendada

Burguess A.; La naranja mecánica; Madrid; Editorial Nacional; 2002
Calderón de la Barca P; La vida es sueño; Kapeluz;  Buenos Aires; 1965
Díez Borque J, Pedraza Jiménez F, Arellano I, García Cárcel R, García Lorenzo; “Calderón de la Barca: Las mil caras del Barroco”; En Solar D (Ed). La aventura de la Historia. 2000; 16: 37- 59

 

Este artículo fue publicado en la Revista Evidencia – Actualización en la Práctica ambulatoria; mayo / junio 2008

 


 

 

 
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(*) Carlos Guido Musso es Médico especialista en Medicina Interna, Geriatría y Nefrología

Doctor en Medicina. Universidad de Salamanca. España (2011)
Médico de Planta del Servicio de Nefrología. Hospital Italiano de Buenos Aires
Docente de Nefrología de la Universidad de Buenos Aires y del Instituto Universitario Escuela de Medicina del Hospital Italiano de Buenos Aires
Director de los cursos “Comunicación en Medicina” y “Semiótica Médica” del Instituto Universitario Escuela de Medicina del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Miembro del Comité de Bioética del Hospital Italiano de Buenos Aires y del Consejo Académico de Ética en Medicina

Servicio de Nefrología, Hospital Italiano de Buenos Aires. carlos.musso@hospitalitaliano.org.ar

 
 
 
   
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