Obras maestras del Arte Universal y la Medicina

 
 
Ulysses de James Joyce

Por Carlos Guido Musso (*)

 
 

 

 
 
 

Argumento

Esta obra relata los acontecimientos acaecidos, a lo largo de un día (el 16 de junio de 1904), en las vidas de Leopold Bloom y Stephen Dedalus, en la ciudad de Dublin. El titulo de la obra alude al héroe de la Odisea, con la cual guarda un estrecho paralelismo, ya que prácticamente cada capitulo del Ulysses se corresponde a uno de la obra de Homero. Bloom (Ulises) y su mujer, Molly (Penélope), han perdido, once años atrás, a su pequeño hijo Rudy, hecho que ha llevado al deterioro de su matrimonio y. por ende, a la infidelidad, la cual no es más que la máscara tras la cual se oculta el profundo dolor por el hijo fallecido.

En este día, Bloom comienza a entablar una relación paternal con el joven Stephen (Telémaco) a través de la cual siente redimir su dolor de padre. Si bien esta obra está plagada de simbologías, aquí solo nos referiremos a aquella que explora la verdadera dimensión de la organicidad.

Ulysses y la meta-anatomía humana

Joyce dedica cada capítulo de esta obra a un órgano del cuerpo, una forma del arte, un color y una técnica narrativa, aunque el estilo que predomina es el del monólogo interior o representación del flujo del pensamiento. A través de este juego de correspondencias, el autor expresa el concepto de que cada víscera del cuerpo humano se prolonga, más allá de su anatomía convencional, en un haz de representaciones que de ella posee la mente (plano neurológico), la psiquis (plano psicológico) y la cultura (plano social). Vale decir que, así como cada víscera se prolonga en un plano infra-visceral, en una diversidad de tejidos, células y organelas, cada órgano, desde un plano supra-visceral, se prolonga en una diversidad de representaciones neuro-psico-sociales. Es así, por ejemplo, que el músculo cardiaco se prolonga más allá de su pericardio en sus representaciones neurológicas (centro cardiaco bulbar, componentes cardiacos del sistema nervioso autónomo, etc.), psíquicas (registros límbicos de lo cardiaco) y simbólicas (la palabra “corazón” y sus diversas asociaciones linguístico- culturales con lo central, el coraje y el afecto). Resulta entonces que tanto los procesos normales como patológicos pueden fluir a través de este continuo en uno u otro sentido, de modo que fenómenos originados en el plano celular pueden justificar la aparición de fenómenos desarrollados en el plano social y viceversa, siendo el lenguaje el hilo conector que hilvana los sucesivos planos que van desde el órgano somático (la mano anatómica), su representación neuroanatómica (la mano del homúnculo cerebral sensitivo y motor), su representación psíquica (la mano límbica) hasta su representación simbólica (la categoría mano en el discurso y la cultura), y desde donde este meta-órgano (lo manual) entra en conexión, a través de la red linguística, con el resto de los meta-órganos propios y ajenos, de igual forma que los órganos somáticos se vinculan con los otros de la economía a través del sistema nervioso, endocrino e inmune; de ahí que la enfermedad de un órgano no solo sea la enfermedad de sus células (Virchow), sino también la de sus representaciones mentales, psíquicas y simbólicas (Weizaecker-Chiozza), pues todo proceso fisiológico o patológico se desarrolla, en algún grado, simultáneamente en todos estos planos, cuya naturaleza diversa es ficticia, pues, en realidad, proviene de nuestra falta de sutileza a la hora de percibir los fenómenos vitales. Concluimos en que el Ulysses de Joyce nos ayuda a comprender que existe un continuo, desde el plano molecular hasta el plano social, a lo largo del cual la organicidad vive, se expresa, enferma y sana.

Bibliografía recomendada

Joyce J; Ulises. Buenos Aires; Losada; 1999
Strick J; Ulysses; 1967 (film)
Gamerro C.; Ulises. Claves de lectura; Buenos Aires; Norma; 2008
Musso C. Obras maestras del arte universal y la medicina: El malentendido de Albert Camus (1913-1960); Evidencia.2008; 11(2): 48
Chiozza L.; Corazón, hígado y cerebro; Buenos Aires; Zorzal. 2009
Musso CG, Enz P.; Corazón, hombre y cultura. Revista del Hospital Italiano de Buenos Aires. 2010; 30(2): 1-3
Chiozza L. ; Hipertension. ¿soy, o estoy, hipertenso? Buenos Aires. Zorzal. 2011

Este artículo fue publicado en la Revista Evidencia –Actualización en la Práctica Ambulatoria. Julio / setiembre de 2011: Vol. 14; N° 3.

 

 


 

 

 
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(*) Carlos Guido Musso es Médico especialista en Medicina Interna, Geriatría y Nefrología

Doctor en Medicina. Universidad de Salamanca. España (2011)
Médico de Planta del Servicio de Nefrología. Hospital Italiano de Buenos Aires
Docente de Nefrología de la Universidad de Buenos Aires y del Instituto Universitario Escuela de Medicina del Hospital Italiano de Buenos Aires
Director de los cursos “Comunicación en Medicina” y “Semiótica Médica” del Instituto Universitario Escuela de Medicina del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Miembro del Comité de Bioética del Hospital Italiano de Buenos Aires y del Consejo Académico de Ética en Medicina

Servicio de Nefrología, Hospital Italiano de Buenos Aires. carlos.musso@hospitalitaliano.org.ar

 
 
 
   
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